viernes, 1 de abril de 2011

Un nuevo reto en el horizonte

Una de las características más apasionantes del ser humano es la capacidad que tenemos para  plantearnos retos de forma continua. Hoy en día el mero hecho de mirar hacia adelante ya es en esí un gran reto para mucha gente en este país. Los que me conocen sabeis que siempre digo que vendrán tiempos mejores, siempre que los busquemos, claro. No estamos viviendo una crisis, estamos viviendo un nuevo paradigma, un nuevo orden que nos va a demandar nuevas maneras de ver el mundo y que a muchos de nosotros no nos va a coger con el paso cambiado. No lo llameis crisis, llamadle oportunidad.

Hay que pensar siempre que es importante tener objetivos a la vista para crecer, para ilusionarnos. En mi caso, cuando ya estaba situado en una empresa líder y en un buen puesto de trabajo, con un buen sueldo y un buen contrato, decidí  hacer  un giro copernicano y ponerme a hacer sustituciones en un instituto de secundaria. El riesgo era alto, pero quería confirmar mi capacidad para aportar valor añadido en la docencia y confirmar que me apasiona. Os puedo asegurar que no fue fácil. Algún día os contaré que pensé en mi primera sustitución en el instituto Frederic Monpou de Sant Vicenç dels Horts.

Posteriormente llegó el reto de aprobar una oposición de una especialidad que no es la mía, yo soy economista y la oposición de profesor de economía se presentaba extremadamente complicada de aprobar ya que apenas tenía méritos y había pocas plazas. El reto estaba ahí, delante mío. Me miré a mi mismo en el espejo y decidí que era difícil, pero no imposible. Aunque había un reto mayor, preparar una oposición de una especialidad que no fuera la mía.  Ni más ni menos que matemáticas. Un hueso duro de roer, pero tenía mis posibilidades, y había más plazas convocadas que para economía. Pensé que debía maniobrar con estrategia. Lo medité y decidí que iba a por él. Me rodeé de un excelente equipo de trabajo, que contaba entre sus activos más destacados con el asesoramiento imprescindible de mi mujer,  sin ella no lo hubiese conseguido, y con la capacidad para absorber trabajo de mis compañeros del instituto Joaquim Mir de Vilanova i la Geltrú, donde, por el momento, imparto clases. Dadas las circunstancias supe sacar provecho de lo mejor de cada uno de nosotros.  Llevé a cabo estrategias de planificación como si se tratara de un proyecto de negocio, al fin y al cabo se trataba de mi futuro trabajo, luego que mejor negocio que ese. Estudié muchas, pero que muchas horas,  busqué la ventaja comparativa y realicé un estudio del entorno y de  mis posibilidades en él. Confié en la capacidad de mi equipo y aprobé, a la primera, una oposición a profesor de matemáticas.  Tuve suerte, pero también la busqué. Porque la suerte no llega por si misma, hay que buscarla. El ser afortunado, entre otras cosas, depende de la perseverancia de cada uno. Un día de estos a ver si me acuerdo y hago una entrada sobre el tema oposiciones. Nunca se sabe, quizá le interese a alguien :)

Y en estos días, tras comprobar en primera persona que se puede superar un momento difícil cuando una enfermedad te golpea duro, tras comprobar que la superas, tras comprobar que soy una persona afortunada por vivir en el siglo XXI, creo  que se dan las circunstancias para introducir una nueva variable en mi ecuación vital. La búsqueda de mi realización me pide ir un poco más allá. Si el movimiento se demuestra andando, la evolución se demuestra avanzando.

Es mi deseo explicar aquí mis inquietudes, mi cotidianeidad, mis ganas de vivir...Y conocer las inquietudes, los deseos de los demás. Y si me es posible  potenciarlos, generando dinámicas positivas, encuentros, sinergias...

Me dedico a la docencia,  un profesor en estos días tiene que ser algo más, si quiere ser buen profe, claro. En las circunstancias en las cuales se encuentran los ánimos en los institutos, hay que ir mucho más allá , no nos podemos limitar a dar la clase y olvidarnos. Seamos honestos, por el momento es muy difícil ser profesor, tenemos pocos apoyos, y los pocos que tenemos hay que cuidarlos. Por ello he decidido además de ser profesor, ser educador, ser formador de personas. Complementar, con compromiso, y con el permiso de los padres y madres comprometidos,  a esos alumnos que creen en la ascendencia del profesor.

El reto que me planteo es el de ser coach de adolescentes y de quien requiera mis servicios. Así que, si todo sale como quiero, el coaching me ayudará a mejorar muchos más aspectos de las personas que tratan conmigo. Aspectos que perdurarán en el tiempo a un nivel distinto al que lo hace el nivel de matemáticas de mi alumnado.

Para ello, de entrada, iré explicando diferentes anécdotas, curiosidades, eventos, tanto laborales como personales. En un futuro iremos ampliando las opciones.

Mi intención es hacer de esto por el momento un complemento, que no una obligación, y promover una atmósfera de confianza y de seguridad en nuestras propias posibilidades, mejorando un poco cada día. Dentro de un tiempo evaluaré si el profesor gana al coach o si es al contrario. Si es lo segundo deberé pensar en nuevos objetivos.

Desde ahora busco aliados, gente que me ayude con esta aventura, porque así será mucho más enriquecedor. Espero que os animeis a colaborar conmigo. Va a ser muy interesante.

Los que me conocen saben que siempre digo que la sonrisa es el mejor regalo que podemos hacer y además, es gratis. Así que no perdamos mucho el tiempo que son cuatro días. ¡Generemos ilusión y alegría! ¡Ánimo que ya estoy otra vez en el candelero!

Ya vuelvo a ser yo. El lunes vuelvo al instituto después de casi tres meses en el dique seco, por suerte para unos, entre los que me encuentro y por desgracia para otros, espero que los menos. No os podeis imaginar las ganas que tengo. :-))

Por fin...


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