sábado, 15 de enero de 2011

Wall-e

Desde la semana pasada poseo Wall-e en alta definición.

Estoy como loco pensando en que este fin de semana voy a poder ver este pedazo de peliculón en HD.
Imagino que todo el mundo ya conoce esta peli.

La primera vez que la vi fue como una revelación. Me había enterado de que el equipo que realizó la obra maestra Buscando a Nemo  había conseguido hacer otra película para deleite de nuestros ojos. Y llevaba ya un tiempo inquieto pensando en que debía ir a ver Wall-e.  He de reconocer que con Buscando a Nemo había disfrutado tanto que pensaba que Wall-e podía suponer para mi una decepción.

Me armé de valor y me fui al cine solo. Me compré unas chuches, mi pillé una bebida y me dediqué a observar. Había leído varias críticas positivas, y tenía muy claro que estaba ante un producto diferente. Algo que se debía mirar con atención, de ahí que me fuera solo. Ir al cine solo no es nada extraordinario. Mucha gente lo hace, pero tenemos la tendencia a querer llevarnos a alguien con nosotros para no sentirnos extraños.

Cuando la película terminó estaba como en estado de shock. Tuve que pellizcarme para darme cuenta de que no estaba soñando. Era real. Tenía una joya ante mis ojos.

No tardé mucho en hacerme con una copia y verla en casa junto con mi familia.


La primera media hora de Wall-e es una sucesión de imágenes en las que apenas hay lenguaje oral. Además no hay ningun ser humano. Por este aspecto puede parecer un poco lenta o aburrida. Pero no lo es en absoluto. Un robot oxidado, hecho polvo, nos genera una cantidad enorme de emociones. Y lo hace porque , entre otras cosas, atesora muchas de las virtudes que a nosotros nos empiezan a escasear. Este pequeño personaje nos recuerda algunas de las cosas que jamás deberíamos olvidar. El amor, la compasión, el afecto, el esfuerzo, el miedo, el riesgo, la soledad, la curiosidad ante lo desconocido, la inocencia, la lucha por un fin aunque este parezca una locura...

Estoy tentado de ponerla en tutoría, pero os soy sincero. No me atrevo. Dudo mucho que a mi alumnado le interese una película de "dibujos animados".  En cuarto de ESO, en clase de ética, me atreví a poner Buscando a Nemo, y todos disfrutamos mucho, pero en bachillerato creo que hay gente que haría unas reflexiones magníficas, pero que otras se aburrirían. Y mis dudas no me dejan liberarme.

Existen  muchos temas que se pueden extraer de Wall-e. Os doy ejemplos: La degradación del planeta, el reciclaje, el consumismo, la progresiva pérdida de valores, la intoxicación de la publicidad, la generación de falsas necesidades, la perseverancia, la solidaridad, la inocencia, el amor, la generosidad.

Se os ocurre a vosotros, los que la habeis visto, alguno más. Os dejo que lo penseis.

Estamos, insisto, junto con Buscando a Nemo ante dos obras maestras de Pixar, a quien tantos buenos ratos y tantas emociones debo. Para mi hay un antes y un después de Pixar. Pero de esto ya hablaré otro día, que me salgo de la carretera.


Ah! si quereis que la veamos, hacédmelo saber...a mi me encantaría.

Os pongo el tráiler.




Sed felices.

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